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 <title>Fundación Ruy López blogs</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/blog</link>
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 <language>es</language>
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 <title>El sueño de Casandra, de Woody Allen: En busca de un orden moral</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/628</link>
 <description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.larepublicacultural.es/IMG/jpg_bmp_untitled.jpg%20%20%20&quot;&gt;&lt;img width=&quot;200&quot; border=&quot;0&quot; align=&quot;left&quot; src=&quot;http://www.larepublicacultural.es/IMG/jpg_bmp_untitled.jpg&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&amp;ldquo;Es aburrida. El  ritmo resulta excesivamente lento, monótono y distante. En ningún momento logra que el espectador se sienta conmovido por los dilemas que asedian a sus personajes. Recupera, apenas camuflada bajo un ligero barniz de Dostoievski , la misma historia de Delitos y faltas&amp;rdquo;.  Esto es, palabra arriba, palabra abajo,  lo que viene a decir buena parte de la crítica &amp;ndash;y tambi&amp;eacute;n del público- de  la ya penúltima película de Woody Allen, El sue&amp;ntilde;o de Casandra . Y esto mismo fue, curiosamente, lo que vine yo a opinar en su momento de la anteantepenúltima, la aclamada Match Point; unas observaciones que entonces nadie compartió conmigo, y que ahora, sin embargo&amp;hellip; soy yo quien no comparte con los demás. Será que ando con la percepción cambiada, pero lo cierto es que a mi se me ha hecho ver  en El sue&amp;ntilde;o de Casandra todas aquellas virtudes  que decían que adornaban a Match Point, mientras que  todos los defectos que le quieren imputar a &amp;eacute;sta yo se los sigo viendo a la otra. Sea como fuere, lo que no podrá negarse en todo caso es que la asociación de ambas  no es en nada gratuita y sí que resulta por el contrario muy pertinente y adecuada, porque además de pertenecer, junto con &lt;a href=&quot;http://lavidaenvinetas.blogspot.com/2006/10/scoop-de-woody-allen_24.html&quot;&gt;Scoop&lt;/a&gt;,   a la trilogía de películas que el director neoyorquino ha filmado en Gran Breta&amp;ntilde;a para la BBC, ambas constituyen y conforman tambi&amp;eacute;n, unidas a Delitos y faltas,  los cimientos fílmicos sobre el que Allen ha decidido asentar su visión particular sobre el problema de la moral.  &lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot; class=&quot;MsoNormal&quot;&gt;&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Thu, 21 Feb 2008 19:32:06 +0100</pubDate>
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 <title>Rocinante vuelve al camino, de John Dos Passos</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/627</link>
 <description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;post-body entry-content&quot;&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://64.202.126.110/%7Epbimages/images/LI472.jpg&quot;&gt;&lt;img width=&quot;125&quot; height=&quot;186&quot; border=&quot;0&quot; align=&quot;left&quot; src=&quot;http://64.202.126.110/%7Epbimages/images/LI472.jpg&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Recuerdo que cuando leí por primera vez &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Manhattan Trans&lt;/em&gt;fer&lt;/strong&gt;, allá por la &amp;eacute;poca en la que aun era joven y la vida se me imaginaba tan pre&amp;ntilde;ada de oportunidades e ilusiones (ay, que mal llevo los treinta) ya entonces me pareció una aut&amp;eacute;ntica maravilla que bien merece figurar con todos los honores entre las mejores y más innovadoras novelas del siglo XX. Sin embargo, a pesar de mi entusiasmo inicial, han tenido que transcurrir generosos los a&amp;ntilde;os para que volviese a acercarme a la obra de &lt;strong&gt;Dos Passos&lt;/strong&gt; y de paso &amp;ndash;lo s&amp;eacute;, me pierden estas gracietas sin ingenio ni gracia- reencontrarme con un autor genial al que no era de recibo mantener tanto tiempo en el olvido. Y es que envalentonado por la abundancia de tiempo que mi actual situación laboral me otorga, me he propuesto cumplir con alguna que otra vieja deuda literaria de esas que despu&amp;eacute;s, cuando me vuelvan a colocar el yugo en el pescuezo y el tiempo escase&amp;eacute;, estoy convencido que me voy a quedar con las ganas de saldar. Así que en esas ando ahora, dando cuenta de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;la trilogía USA&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, cuando, despu&amp;eacute;s de leer &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Paralelo 49&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;1919&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, y antes de iniciar &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El gran dinero&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, me he decidido a intercalar, un poco a la manera de descanso y por no salirme del mismo autor, el peque&amp;ntilde;o libro de viajes &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Rocinante vuelve al camino&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Y hete aquí que sin esperar gran cosa me he encontrado con la más bella, lúcida y afilada reflexión que sobre Espa&amp;ntilde;a y la forma de ser y de sentir en espa&amp;ntilde;ol haya yo podido leer nunca. Lo cual, dicho sea de paso, tampoco es garantía de nada, porque la verdad es que es un tema que nunca me ha interesado demasiado y por tanto sobre el que apenas he leído. El caso es que el libro es tan hermoso que incluso ha sido capaz de hacerme sentir orgulloso por pertenecer a este país; a mí, que siempre he considerado &amp;ndash;y no nos enga&amp;ntilde;emos, sigo considerando- a cualquier forma de nacionalismo, incluido, por supuesto, al espa&amp;ntilde;ol, como la manifestación más peligrosa que existe del retraso mental profundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con una voz llena de lirismo que tanto contrasta con la seca precisión de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;la trilogía USA&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Dos Passos&lt;/strong&gt; nos lleva de paseo &amp;ndash;nada, tú sigue por ahí, que vas a acabar bien- por la Espa&amp;ntilde;a pobre y austera de los a&amp;ntilde;os veinte del siglo pasado, una Espa&amp;ntilde;a que sin embargo, y a pesar de su atraso secular, no le pierde nunca la cara a la vida y sabe reír y disfrutar con sus tradiciones y su filosofía vital. Esto es precisamente lo que más sorprende y admira al escritor norteamericano, esa otra forma de entender la vida tan alejada de la visión anglosajona que, como dice uno de los personajes con los que se encuentra en su andadura por nuestras tierras &amp;ldquo;&lt;em&gt;sólo se preocupa de trabajar y descansar para volver a trabajar&lt;/em&gt;&amp;rdquo;. Por el contrario, la Espa&amp;ntilde;a que retrata &lt;strong&gt;Dos Passos&lt;/strong&gt; es un país profundamente individualista y orgulloso que confía más en los frutos del genio improvisado que en las bondades de una ferrea organización social que a la postre se acaba mostrando siempre muy poco humana. Pero, aunque tampoco la rehuye, el escritor sabe ver más allá de la Espa&amp;ntilde;a folklórica y nos brinda, a trav&amp;eacute;s de sus encuentros azarosos y sus meditaciones sobre algunas de las figuras literarias más relevantes de la &amp;eacute;poca, como &lt;strong&gt;Pío Baroja&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Antonio Machado&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;Valle Inclán&lt;/strong&gt;, una certera autopsia del sentir espa&amp;ntilde;ol que a mi se me hace difícil imaginar mejor ni siquiera en autores patrios. Porque a &lt;strong&gt;Dos Passos&lt;/strong&gt; se le nota que no habla de oídas, sino que se ha recorrido de verdad nuestra geografía, que la ha observado atentamente y con cari&amp;ntilde;o y que, además, ha meditado larga y profundamente sobre ella. Y aunque alguien más puesto en el tema que yo &amp;ndash;o sea, cualquiera- podría seguramente oponerle serías objeciones, lo cierto es que la imagen que ofrece -ojo, sin esconder ni idealizar en ningún momento nuestras miserias- es tan hermosa que bien merece ser aceptada y tenida por verdadera. O por lo menos ser leída.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jo, mira que si ahora me da por ver la luz y reconvirti&amp;eacute;ndome a la fe verdadera, acabo votando al partido de las dos siglas id&amp;eacute;nticas. Dios me libre.&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;img width=&quot;200&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://salempress.com/Store/images/editorial/dospassos.jpg&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Thu, 21 Feb 2008 19:23:34 +0100</pubDate>
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 <title>Niñatos, de Rick Veitch</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/626</link>
 <description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.entrecomics.com/wp-content/uploads/2007/07/ninatos.gif&quot;&gt;&lt;img width=&quot;200&quot; border=&quot;0&quot; align=&quot;left&quot; src=&quot;http://www.entrecomics.com/wp-content/uploads/2007/07/ninatos.gif&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&amp;iexcl;&amp;iexcl;&amp;iexcl;Qu&amp;eacute; grande es&lt;strong&gt; Rick Veitch&lt;/strong&gt;!!! &amp;iexcl;&amp;iexcl;&amp;iexcl; Y qu&amp;eacute; grande su trilogía del superh&amp;eacute;roe!!! Seguramente ninguno de los volúmenes que la componen sean aut&amp;eacute;nticas obras maestras del g&amp;eacute;nero &amp;ndash;excepción hecha, tal vez, del excelente &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El maximortal&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;-, pero valoradas en su conjunto forman sin duda una de las sagas más sugerentes y estimulantes del mundo de los empijamados, con un nivel medio tan digno que otro gallo le cantaría al g&amp;eacute;nero si produjera más obras de esta cala&amp;ntilde;a. Porque meditaciones profundísimas aparte, &lt;strong&gt;Veitch&lt;/strong&gt; ofrece con ella toda una lección magistral de cómo el entretenimiento más puro no tiene porque sustentarse en el completo descerebramiento, en la renuncia absoluta a la posibilidad de ofrecer al tiempo una visión un poco más compleja, elaborada y crítica de lo que se cuenta, enriqueciendo de paso el resultado final. Es decir, y siempre en mi muy dudosa opinión, el gran m&amp;eacute;rito de &lt;strong&gt;Veitch&lt;/strong&gt; aquí es haber conseguido sintetizar las pretensiones y deseos de gafapastas y pijameros, demostrando de paso que la perenne guerra civil entre aficionados al cómic, el cruel fraticidio que nos desangra, es enteramente innecesario y superable. Así quien se acerque a &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ni&amp;ntilde;atos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &amp;ndash;y ya por centrarme en la parte de la trilogía que se supone objeto de mi rese&amp;ntilde;a- podrá deleitarse, si así lo desea, con las habilidades y proezas típicas de los supers en su &amp;eacute;pica cruzada contra todas las manifestaciones del mal, ya sea en forma de delincuentes comunes, padres porretas o villanos de p&amp;eacute;simo gusto en el vestir. A quienes les vaya más la desmitificación y el esparcir un poco de mierda sobre las ideas puras, inmanentes y trascendentes, encontrarán motivos de disfrute en sus no menos &amp;eacute;picos abusos de autoridad, drogas y sexo, que los convierten en verdaderos pozos sin fondos de vicios e indignidades. Por su parte, los más materialistas, los que gustan del análisis del contexto en el que se enmarca la obra, de la &amp;eacute;poca en la que se sitúa y las condiciones de producción que la hicieron posible, esos disfrutarán sin cuento del retrato de las miserias por las que transitaba en los 80 la industria comiquera americana, capaz de todo por incrementar la ventas, o del envilecimiento de los lectores, ansiosos por encontrar nuevos estímulos en las páginas de sus h&amp;eacute;roes de toda la vida. Y ya por último, los gafapastosos, como se mua, hallarán tambi&amp;eacute;n motivos suficientes para sesudísimas reflexiones en torno a la naturaleza del poder, a su innata capacidad para corromperlo todo; de cómo mata hasta las más nobles e inocentes ilusiones. En fin, que &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ni&amp;ntilde;atos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, como la trilogía al completo, es disfrute para cualquiera; superh&amp;eacute;roes para todos los públicos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Puntuación :7&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;img width=&quot;200&quot; border=&quot;0&quot; src=&quot;http://images.comicbookresources.com/cons/nycc2007/day1/sm/174_7412.jpg&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Thu, 21 Feb 2008 19:16:19 +0100</pubDate>
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 <title>No country for old men: la violencia como forma de vida</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/581</link>
 <description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://img409.imageshack.us/img409/2774/nocountryforoldmen2larggc3.jpg&quot;&gt;&lt;img height=&quot;280&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;http://img409.imageshack.us/img409/2774/nocountryforoldmen2larggc3.jpg&quot; width=&quot;208&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;He estado a punto de iniciar esta rese&amp;ntilde;a escribiendo que me entusiasma el cine de &lt;strong&gt;los hermanos Coen&lt;/strong&gt;. Sin embargo me acabo de dar cuenta de que aunque en general ninguna de sus películas me desagradan, en verdad sólo dos de ellas me entusiasman realmente: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Muerte entre las flores&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Fargo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. A las que ahora debo a&amp;ntilde;adir esta &lt;strong&gt;&lt;em&gt;No country for old men, &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;sin duda a la altura de las dos anteriores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La penúltima obra de los &lt;strong&gt;Coen&lt;/strong&gt; &amp;ndash; la última, bien recientita, es &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Burn After Reading&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &amp;ndash; aúna a un guión tan impecable como el de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Muerte entre las flores&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; una dirección sosegada y de corte tan clásico como lo fue la de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Fargo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Esa es en verdad su principal baza: la cámara de &lt;strong&gt;Joel Coen&lt;/strong&gt; da todo un recital de dominio de la narración, con un trabajo sobrio que huye de los efectismos en los que suele caer habitualmente su cine, imprimiendo a la cinta por el contrario un ritmo pausado que se apoya más en el sonido ambiente que en los diálogos, además de en la hermosa fotografía de &lt;strong&gt;Roger Deakins&lt;/strong&gt; que sirve de fondo perfecto sobre el que se recortan las escenas de acción. Un contrapunto que hace aun más efectiva la constante irrupción de la violencia entre esos paramos polvorientos y solitarios, una violencia que se erigirá en protagonista inexorable del film. El hallazgo de un maletín con dos millones de dólares servirá de punto de partida para una historia de caza humana con la que los &lt;strong&gt;Coen&lt;/strong&gt; quieren dejar clara su visión de lo que es la condición humana, en donde el hombre será siempre un lobo para el hombre. El guión, muy cuidado y muy ambiguo, que adapta la novela del mismo título de &lt;strong&gt;Cormac McCarthy&lt;/strong&gt; (autor de, entre otras, la afamada &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Meridiano de sangre&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;), apenas nos deja entrever las razones que conducen a semejante carnicería, sospechándose de fondo que, al final, no hay más razón para tan cruento ejercicio de violencia que la del egoísmo visceral, el ansia de dinero y poder; esa locura que no repara en medios para conseguir lo que desea. Una enfermedad del alma que es propiciada y alentada por los valores de un país, EE.UU., que predica el más radical de los individualismos, la ambición desaforada como motor de la sociedad y el ejercicio de la violencia &amp;ndash;en defensa propia, dicen ellos- como derecho inviolable. Una violencia que asienta sus raíces en el propio origen del país, es decir, que más que ser circunstancial es constitutiva del mismo, tanto como para ser recogida y elevada a la categoría de forma de vida en su propia constitución. &lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Pero además de la memorable dirección y del guión impecable, &lt;strong&gt;No country old men&lt;/strong&gt; destaca por sus soberbias interpretaciones, de entre las cuales yo me quedo, sin duda, y por encima del interesantísimo trabajo de nuestro &lt;strong&gt;Bardem&lt;/strong&gt;, con la deslumbrante actuación de &lt;strong&gt;Josh Brolín&lt;/strong&gt;, nada menos que el hijo de &lt;strong&gt;James Brolín&lt;/strong&gt;, el protagonista de la televisiva e inolvidable &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Hotel&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Sin menospreciar las ajustadas interpretaciones de &lt;strong&gt;Tommy Lee Jones&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Woody Harrelson&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Total, una gran película.&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;img height=&quot;198&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;http://i23.photobucket.com/albums/b389/DavidFricke/coen.jpg&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
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 <pubDate>Tue, 15 Jan 2008 20:04:02 +0100</pubDate>
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 <title>Ikkyu</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/579</link>
 <description>&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;Mucho se está hablando últimamente del cada vez más apabullante dominio del &lt;strong&gt;manga&lt;/strong&gt; en el panorama del tebeo. Mucho se está especulando sobre sus razones, consecuencias y posibles vías de solución, como si el hecho en sí planteara problema alguno. En mi opinión &amp;ndash;nada autorizada- no estamos más que asistiendo al inevitable , natural y deseable liderazgo de la que es, sin duda, la industria del cómic más desarrollada del mundo y por tanto, la que está llamada por derecho propio a ejercerlo. Y es que por más vueltas que le queramos dar al tema, lo cierto es que hoy por hoy no existe otra industria que se le pueda comparar en ningún aspecto: ni en grado de aceptación dentro de su propio país, ni en dimensiones de producción, ni en diversidad de g&amp;eacute;neros y propuestas o en la calidad media de sus productos. En este sentido el tebeo japon&amp;eacute;s es el único que posee la estructura y organización necesarias para garantizar la creación regular y sistemática de obras de calidad sin tener que depender de la aparición de talentos individuales, esporádicos y aislados. Es decir, la japonesa es la única industria del tebeo en el mundo que ha alcanzado la plena madurez, lo que le ha permitido adquirir la tan necesaria carta de naturalidad que la sitúa a la altura de otras industrias más reputadas, como pueda ser, por ejemplo, la del libro convencional. Así que creo que lo más deseable sería, precisamente, tomarla como punto de referencia y tratar de seguir y aprovechar su ejemplo hasta donde las diferencias lo permitan.&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Tue, 15 Jan 2008 19:54:37 +0100</pubDate>
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 <title>Cosas que hacer cuando se visita la Rusia comunista: Tintín en el país de los Soviet</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/538</link>
 <description>&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.cactuscom.com/tintin/dessins/soviet_g.jpg&quot;&gt;&lt;img height=&quot;216&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;http://www.cactuscom.com/tintin/dessins/soviet_g.jpg&quot; width=&quot;200&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Hoy toca volver a mis muy abandonadas rese&amp;ntilde;as comiqueras y que mejor que hacerlo de la mano de una de esas rarezas a las que uno se acerca embaucado más por su incuestionable valor histórico que por los propios m&amp;eacute;ritos artísticos que espera encontrar. Y es que nos hallamos ante la que a la postre resulta ser la primera aventura de uno de los iconos más universales del noveno arte; de su reportero &amp;ndash;con permiso de &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Clark Kent&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;- por excelencia; con el chico del tupe ingrávido y su inseparable perrito: con &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tintín&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Milú&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Sin embargo no estaría bien afirmar que las gracias y rarezas de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;En el país de los Soviet &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;descansan únicamente en su carácter fundador del mito; por el contrario encuentran nuevos alicientes en todas las circunstancias editoriales que rodearon y rodean al álbum: la primera aparición de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Tintín&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; no fue concebida como tal, es decir como un álbum cerrado, sino que nació a partir de 1929 como aventura seriada en las páginas de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Le Petit Vingti&amp;egrave;me&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, el suplemento infantil-juvenil del periódico últraconservador y ultracatólico &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Le Vingti&amp;egrave;me Si&amp;egrave;cle&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. A resultas de su origen excepcional la historia cuenta nada menos que con cerca de ciento cuarenta páginas, es decir más del doble de las que tendrían a partir de entonces todos sus álbumes, siempre de sesenta y dos páginas. Pero sobre todo es una rareza porque el tebeo, olvidado sistemáticamente en las reediciones de la saga tintinesca, resulta prácticamente inencontrable, hecho que lo envuelve en un alo muy seductor. &lt;/p&gt;
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 <pubDate>Wed, 09 Jan 2008 13:59:57 +0100</pubDate>
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 <title>Auschwitz, de Pascal Croci</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/451</link>
 <description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.lib.chattanooga.gov/bib/bibImages/auschwitz.jpg&quot;&gt;&lt;img height=&quot;274&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;http://www.lib.chattanooga.gov/bib/bibImages/auschwitz.jpg&quot; width=&quot;223&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Creo que fue &lt;strong&gt;William Styron &lt;/strong&gt;quien, por voz de un personaje de su novela &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La decisión de Sophie&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, sentenció que cualquier obra relacionada con el holocausto judío está destinada al &amp;eacute;xito. Y es que resulta difícil no sentirse atraído por uno de los episodios más crueles y sobrecogedores de la historia de la humanidad. Sin embargo, yo apostaría doble contra sencillo a que este &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Auschwitz&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Pascal Croci&lt;/strong&gt; no está precisamente llamado a engrosar la lista de obras memorables que tan delicado tema ha generado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Croci&lt;/strong&gt;, a diferencia de &lt;strong&gt;Spiegelman&lt;/strong&gt; &amp;ndash;la referencia es inevitable- apuesta por ilustrar su historia con un dibujo detallado y realista que logra imprimir a la narración un fuerte aroma documental. Desgraciadamente, tambi&amp;eacute;n a diferencia de &lt;strong&gt;Spielgelman&lt;/strong&gt;, estropea cualquier atisbo de veracidad y credibilidad, al menos en referencia a lo que cuenta, por culpa de un excesivo &amp;eacute;nfasis en los gestos de sus personajes, situación esta que hace de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Auschwitz&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; un molesto catálogo de rostros desencajados, de miradas fuera de orbita y bocas descoyuntadas; un subrayado de emociones sobreactuadas que para nada necesitaban unos hechos que por sí mismos son ya lo suficientemente elocuentes. Pero si esto no bastara, &lt;strong&gt;Croci &lt;/strong&gt;es además incapaz de superar los clásicos tópicos del subgenero, llegando incluso a copiar -&lt;em&gt;homenajear &lt;/em&gt;dirá &amp;eacute;l- directamente cosas de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La lista de Schindler&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, como la vi&amp;ntilde;eta del ni&amp;ntilde;o que profetiza cruelmente el destino de los judíos pasándose el dedo por el cuello. Y no es que uno esperara encontrar algo distinto &amp;ndash;de qu&amp;eacute; puede sino tratar un album titulado como este- pero eso es una cosa y otra bien distinta es que todo, absolutamente todo te suene a ya visto, a sucesión de lugares comunes que no aportan nada. Ya sab&amp;eacute;is a que me refiero: la traumática separación de las familias, el tiro en la nuca a sangre fría al judío que se revela mínimamente y exige no ser tratado como un animal, el Kapo que se aprovecha de su situación ventajosa o el horror de las duchas de gas. Y para mayor desgracia, la historia de la ni&amp;ntilde;a que sobrevive a aquellas, aun estando tomada de un testimonio real del documental &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;a&gt;ref=&quot;http://www.filmaffinity.com/es/film601295.html&quot;&gt;&lt;u&gt;Shoah&lt;/u&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;Claude Lanzmann,&lt;/strong&gt; resulta tan inverosímil que más que emocionar da risa. Por no hablar, que ya parece excesivo, de algún que otro monólogo sobre la naturaleza del odio que rechina a panfleto bienintencionado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En fin, contadas así las cosas, parece difícil recomendar su lectura, pero ojo, el dibujo documental de &lt;strong&gt;Croci&lt;/strong&gt; tiene la suficiente fuerza para compensar algunos &amp;ndash;sólo algunos- de estos defectos y hacer que el sabor de boca final no sea del todo amargo. Es decir, que aunque definitivamente no os lo voy a recomendar, tampoco os lo desaconsejar&amp;eacute;: haced lo que vuestro instinto os sugiera. Total, que os quedáis igual que antes de leer mi rese&amp;ntilde;a; para que vayáis aprendiendo a seleccionar mejor lo que le&amp;eacute;is. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;strong&gt;Puntuación: 6&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
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 <pubDate>Mon, 19 Nov 2007 14:10:49 +0100</pubDate>
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 <title>Algo está cambiando</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/390</link>
 <description>&lt;p&gt;Algo está calando. Muchos hablan y mucho se habla, entusiastas e ilusos siempre, de la progresiva normalización y asimilación del cómic en la cultura oficial. Se aportan, incluso, pruebas que lo demuestran feacientemente y a las claras; páginas culturales de periódicos, entrevistas telepasivas, la mirada acad&amp;eacute;mica y grave de la Universidad posándose sobre el medio. Y con eso y con todo y con lo demás, incluso con todo eso y con todo lo demás y con todo todo, para alguien de provincias muy provincias no pasa de ser más que comidilla de blogs interneteros, porque la realidad aquí es que la normalización avienta exigua. Los clásicos, y aun las novedades, sólo se ponen a tiro de ojo a trav&amp;eacute;s de las comiquerías digitales y cualquier otra forma de relación con el tebeo que trate de asemejarse y amancebarse con la del libro tradicional es simple quimera, cisne negro que, dicen, haberlo hailo, pero que por aquí no lo ha visto ni el que asó la manteca.&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Wed, 10 Oct 2007 22:17:26 +0200</pubDate>
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 <title>Pero... ¿de qué diablos va Watchmen?</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/387</link>
 <description>&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://i12.photobucket.com/albums/a204/tazwert/001/watchmen_smiley.gif&quot;&gt;&lt;img height=&quot;235&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;http://i12.photobucket.com/albums/a204/tazwert/001/watchmen_smiley.gif&quot; width=&quot;252&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Hace tiempo que, impulsado por mi natural modestia, quiero escribir algo radical y novedoso sobre &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Watchmen&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, algo que se constituya en la lectura definitiva del tebeo. Pero lo cierto es que ni poseo ese enfoque ni creo siquiera que pueda decir algo al respecto que no se haya dicho ya de forma más profunda y mejor. Así que lo he ido dejando estar y me he resignado a no escribir nada. Sin embargo últimamente me he encontrado con una cierta forma de leer y entender &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Watchmen&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; que se está convirtiendo casi en un canon, casi en una de esas verdades reveladas que se aceptan sin necesidad de meditarlas, sólo porque la repiten el suficiente número de gente, o porque la defienden las personas adecuadas, a saber, que &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Watchmen&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; es sólo un intrincado artefacto narrativo de suma perfección formal pero de argumento mínimo, prácticante inexistente; apenas una d&amp;eacute;bil excusa para levantar tan monumental estructura. Vamos, que es forma sin contenido, porque de verdad de verdad, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Watchmen&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; no va de nada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y lo siento, pero frente a tan inaceptable afirmación (sobre todo porque es una exageración mía un tanto demagógica) no puedo permanecer callado; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Watchmen&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; no sólo no va de nada, sino que si es tan complicado identificar su argumento principal es precisamente debido a su complejidad temática: el cómic no tiene un motivo primordial sino que gira en torno a varios ejes que difícilmente admiten esa jerarquización que permita decir que va de esto o de lo otro: la verdad de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Watchmen &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;es que va de muchas cosas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así que, ya que no puedo escribir nada original, tratar&amp;eacute; al menos de hacer una enumeración de todas esas temáticas de las que habla la obra maestra de &lt;strong&gt;Moore&lt;/strong&gt; y que en algún que otro momento han sido ya se&amp;ntilde;aladas como &amp;ldquo;&lt;em&gt;su verdadero significado&lt;/em&gt;&amp;rdquo;. A ver si así logro que nunca más se diga que eran pocas las nueces para tanto estruendo. Vayamos con ello:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Fri, 31 Aug 2007 13:36:24 +0200</pubDate>
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 <title>Arkham Asylum, de Grant Morrison: Batman es sólo un hombre</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/386</link>
 <description>&lt;p&gt;Me gusta ese tipo de relato psicológico que bucea en las profundidades de la mente humana para intentar traer a la superficie los verdaderos anhelos y deseos que todos ocultamos bajo la falsa piel de apariencias y autoenga&amp;ntilde;os. Pienso que es esta una de las más elevadas misiones a las que el arte, practicado con honradez, puede aspirar. Sin embargo tambi&amp;eacute;n creo que, al tiempo, es uno de los terrenos más complicados y peligrosos sobre el que el artista pueda transitar, pues no es difícil, ni siquiera infrecuente, que en el afán de profundizar demasiado acabe despe&amp;ntilde;ándose en los abismos de la estupidez y la pedantería. O sea, como el &lt;strong&gt;Morrison&lt;/strong&gt; en &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Arkham Asylum&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Aunque, por lo poco que le he leído al escoc&amp;eacute;s (apenas esto y&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;http://shop.goldenapplecomics.com/ProductImages/Arkham%20Asylum.jpg&quot;&gt;&amp;nbsp; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://lavidaenvinetas.blogspot.com/2006/08/el-misterio-religioso-de-grant.html&quot;&gt;El misterio religioso&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;), empiezo a sospechar que este se&amp;ntilde;or no es que se nos haya caído en tan deplorable barranco, sino que nació, se crió y vive, muy a gusto, allí. Vamos, que me ha parecido un tebeo insoportable, pretencioso y vacío como no leía ninguno desde el &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://lavidaenvinetas.blogspot.com/2006/05/dr-inugami-el-horror.html&quot;&gt;Dr. Inugami&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Maruo&lt;/strong&gt;. Pero vayamos con el argumento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los locos de Arkham se han levantado en armas y ahora controlan, con el &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Joker&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; a la cabeza, la legendaria institución psiquiátrica amenazando con despellejar a todos los trabadores del lugar si no se cumplen sus demenciales reivindicaciones, es decir, si no les sirven en bandeja de plata a &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Batman&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Batman&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, que para eso le pagan, presto se apresta al juego. Pero que conste que no lo hace por altruismo o porque quiera salvar la vida de los pobres inocentes allí retenidos; no, no, por eso &amp;eacute;l ni se molestaría, &amp;eacute;l va porque teme que &amp;ldquo;&lt;em&gt;cuando entre en Arkham y se cierren las puertas tras de mí, sea como llegar a casa&lt;/em&gt;&amp;rdquo;. Vamos, que lo único que le importa es comprobar si está o no loco. Lo cual, en vista de cómo viste y de la profundísima razón que ha encontrado para encerrarse con los más exquisitos psicópatas de Gotham, tampoco es que debiera provocarle muchas dudas. En fín, pues eso, que allí se aventura, feliz, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Batman&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; a la casa de los locos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras tanto, la narración, en una impresionante alarde t&amp;eacute;cnico de &lt;strong&gt;Morrison&lt;/strong&gt;, se desdobla y nos cuenta el origen del asilo y la suerte de su fundador, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Amadeus Arkham&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, un personajillo acuciado por el estado de demencia en el que murió su madre y la sospecha y el miedo de haber heredado su mismo mal. Así que para distraer la mente al bueno de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Amadeus&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; no se le ocurre otra cosa que inaugurar un sanatorio mental. Y no crean que no le funciona el truco, pues tan distraído anda en estas labores que ni presta atención cuando le comunican que un peligroso psicópata, al que trató en el pasado, ha escapado en la vecina &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Metrópolis&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. La consecuencia de tan execrable dejación del deber es, inevitablemente, la violación y muerte de su mujer e hija (a qu&amp;eacute; me suena esto, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;tío Ben&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;). Pero el hombre, muy profesional, no deja que este percance destruya su proyecto y finalmente consigue abrir las puertas de Arkham Asylum. Despu&amp;eacute;s quema al asesino de su familia y se vuelve tan majara que le acaban por dar su propia habitación en Arkham... &lt;div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://supaidaman.files.wordpress.com/2007/04/cuadro-arkham.jpg&quot; border=&quot;0&quot; /&gt; &lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;A todo esto, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Batman&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; y los internos deciden entretener las horas jugando al escondite, lo que pone al hombre murci&amp;eacute;lago a límite de sus fuerzas &amp;ndash;recordemos que &amp;eacute;l nunca tuvo infancia y por tanto no está acostumbrado a estos trotes- y de paso sirve a &lt;strong&gt;Morrison&lt;/strong&gt; para descubrirnos que, pásmense, el enmascarado no es más que un hombre. Sí, sí, no es un murci&amp;eacute;lago gigante superinteligente, es sólo un hombre; como una cabra, pero un hombre. Porque esa es la otra profundísima conclusión a la quería llegar el genio escoc&amp;eacute;s; que el bueno de &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Wayne&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;esta para internarlo en Arkham y tirar las llaves donde ni &lt;strong&gt;Salinas&lt;/strong&gt; las pueda encontrar. Algo que no termina por suceder, pues al fin y al cabo, a qu&amp;eacute; darle tanta importancia si en verdad todos estamos como un cencerro. Y tú que lo disfrutes con salud (mental), &lt;strong&gt;Grant Morrison&lt;/strong&gt;. &lt;/p&gt;
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 <pubDate>Fri, 31 Aug 2007 12:37:19 +0200</pubDate>
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 <title>Gustavo Bueno, ese prohombre de izquierdas</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/385</link>
 <description>&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/elquiciodelamancebia/bueno.jpg&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://www.lacoctelera.com/myfiles/elquiciodelamancebia/bueno.jpg&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Últimamente, cuando se habla de &lt;strong&gt;Gustavo Bueno&lt;/strong&gt;,&amp;nbsp;parece&amp;nbsp;inevitable que acabe surgiendo&amp;nbsp;la pol&amp;eacute;mica en torno a la espinosa cuestión de cuáles son sus verdaderas tendencias políticas. Y es que si hacemos caso de la imagen que ofrece de si mismo en sus intervenciones televisivas, bien puede parecer evidente que el filósofo (&lt;em&gt;&lt;strong&gt;comedor de pan&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; prefiere &amp;eacute;l que le llamen) riojano tiende más hacia la derecha que hacia las izquierdas. Basta para ello recordar sus furibundos ataques a &lt;strong&gt;Zapatero&lt;/strong&gt;, su oposición al matrimonio gay o su defensa a ultranza de la unidad de &lt;strong&gt;Espa&amp;ntilde;a&lt;/strong&gt;, posturas que en la actualidad parecen coincidir más con las posiciones del &lt;strong&gt;PP&lt;/strong&gt; que del &lt;strong&gt;PSOE&lt;/strong&gt;. Sin embargo, si por el contrario nos fijamos más en su trayectoria vital nos encontraremos con un hombre que, con sus matices, se muestra decididamente de izquierdas, capaz incluso de bajar a la mina asturiana a impartir clases de filosofía materialista. O para ser precisos, de izquierda, así, en singular, pues el pensamiento político del padre del &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cierre Categorial&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; casa perfectamente, en mi opinión, dentro de los parámetros que definen a una de las ramas concretas de la izquierda: la izquierda &lt;strong&gt;marxista-leninista-stalinista&lt;/strong&gt;. Es decir aquella variante de la izquierda que tiene por referencia básica la constitución de un estado fuerte que se erija en organizador de la vida social, teniendo por obligación la busqueda de su supervivencia y su expansión. Un estado-nación que se opone al estado feudal del antiguo r&amp;eacute;gimen, que sirve para igualar a los ciudadanos que lo componen y que aspira a unir a la humanidad mediante su expansión.&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Fri, 31 Aug 2007 12:10:09 +0200</pubDate>
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 <title>Miracleman, de Alan Moore</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/381</link>
 <description>&lt;p align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.rackham.dk/artikel/billeder/mgm/marvelman.jpg&quot;&gt;&lt;img height=&quot;273&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;http://www.rackham.dk/artikel/billeder/mgm/marvelman.jpg&quot; width=&quot;201&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Me acabo de tragar -muy gustosamente, en verdad- todo el &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Miracleman&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Moore&lt;/strong&gt; y como no podía ser de otra forma ahora tengo la cabeza tal cual si hubiera regresado de un viaje de ácido lis&amp;eacute;rgico. Eso sí, de un viaje terrible, de una belleza que estremece, que emociona y que pone la carne de gallina, pero sobre todo que mueve a reflexionar en torno al concepto del superh&amp;eacute;roe. Así que tratar&amp;eacute; de hacerlo hasta donde mis conocimientos e intuiciones me lo permitan. Espero no acabar diciendo demasiadas tonterías.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Supongo que a estas alturas de la película ya todo el mundo sabe que &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Miracleman&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; -&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Marvelman&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; originariamente- nació en el &lt;strong&gt;Reino Unido&lt;/strong&gt;, allá por la d&amp;eacute;cada de los cincuenta, bajo la influencia profunda &amp;ndash;vamos, plagiado con poco disimulo- del antiguo &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Capitán Marvel&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &amp;ndash;despu&amp;eacute;s &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Shazam&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;- que a su vez se inspiraba, de una manera igualmente profunda y poco disimulada, en el propio &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Superman&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Sus aventuras, que participaban de ese carácter infantil tan típico de los cómics de &lt;strong&gt;la edad de oro&lt;/strong&gt;, se prolongarían hasta &lt;strong&gt;1963&lt;/strong&gt;, a&amp;ntilde;o en el que la colección cerraría pasando a engrosar el limbo de los superh&amp;eacute;roes olvidados. Y allí permanecería hasta que en &lt;strong&gt;1981&lt;/strong&gt; el genial barbudo decidió recuperarla para dar inicio con ella a lo que podríamos denominar como su trilogía de la desmitificación del superh&amp;eacute;roe, trilogía que completaría con &lt;strong&gt;&lt;em&gt;V de Vendetta&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Watchmen&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Wed, 08 Aug 2007 22:36:22 +0200</pubDate>
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 <title>El país de las últimas cosas, de Paul Auster</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/369</link>
 <description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://libros.linkara.com/pub/libros/7a/08/de/101614/8eb0a6265b41fc9d598ccb58173bd938_med.jpg&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://libros.linkara.com/pub/libros/7a/08/de/101614/8eb0a6265b41fc9d598ccb58173bd938_med.jpg&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Los aficionados al cómic solemos tener la mala costumbre &amp;ndash;yo mismo he caído frecuentemente en la tentación-&amp;nbsp; de pretender elogiar al medio, cuando nos encontramos ante una obra más compleja y elaborada de lo habitual, otorgándole el dudoso privilegio de merecer la comparación con la novela, asumiendo de esta manera implícitamente dos realidades que no queda muy claro en base a qu&amp;eacute; es necesario asumir, a saber, que toda novela es siempre compleja y que toda novela esta siempre mejor elaborada que un cómic. Sin embargo, curiosamente, a nadie le da por decir, y sería exactamente el mismo tipo de estupidez, que aqu&amp;eacute;l bien podría&amp;nbsp;ser de igual manera&amp;nbsp;considerado como una aut&amp;eacute;ntica película, tal vez porque son tantas las malas películas que todos conocemos que aquí se nos hace más evidente el hecho de que eso no implica necesariamente una mayor calidad, ni aun siquiera un elogio para el propio cómic. Pues bien, por llevar un poco la contraria, y sin que pretenda insultar a nadie, empezar&amp;eacute; mi rese&amp;ntilde;a de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El país de las últimas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;cosas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; defendiendo que nos encontramos ante una novela que sin duda merece ser comparada con un aut&amp;eacute;ntico tebeo. Al menos con alguno de esos típicos tebeos en los que se hace la recreación de una sociedad post-apocalíptica al borde de la extinción, del tipo de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Akira&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El último recreo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, es decir, de una sociedad en descomposición donde toda forma de organización estructurada ha sido borrada por completo para dar paso a la más elemental y anárquica lucha por la supervivencia. &lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
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 <pubDate>Mon, 02 Jul 2007 22:55:02 +0200</pubDate>
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 <title>Bienestar insuficiente, democracia incompleta, de Vicenc Navarro</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/368</link>
 <description>&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.diba.es/servsocials/Revista5/Images/bienestar.jpg&quot;&gt;&lt;img height=&quot;225&quot; alt=&quot;&quot; src=&quot;http://www.diba.es/servsocials/Revista5/Images/bienestar.jpg&quot; width=&quot;185&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Siempre supone un agradable soplo de aire fresco encontrar opiniones que, como la de &lt;strong&gt;Chomsky&lt;/strong&gt; o la de nuestro &lt;strong&gt;&lt;a href=&quot;http://www.vnavarro.org/&quot;&gt;Vicen&amp;ccedil; Navarro&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;, disienten del discurso económico y social imperante en la actualidad -&amp;iexcl;ay, mi &lt;strong&gt;Vargas Llosa&lt;/strong&gt;, con lo que me gustan tus novelas, que poco me agradan tus opiniones- , poniendo de manifiesto que no es oro todo lo que reluce en la vida del liberal y que hay otras opciones tan viables o acaso más que las ya clásicas propuestas de los que quieren desregularlo y privatizarlo todo, reduciendo al mínimo el peso del Estado y adelgazando al máximo las garantías sociales. La coartada para semejantes tropelías, cómo no, es la imperiosa necesidad de alcanzar una economía competitiva con la que afrontar victoriosos los retos de la irreversible globalización. Sobre todo habida cuenta de la probada ineficiencia de las políticas de corte socialdemócratas. &amp;iexcl;&amp;iexcl;&amp;iexcl;Vamos hombre, a otro perro con ese hueso, &lt;strong&gt;Federico (Jim&amp;eacute;nez Losantos)&lt;/strong&gt;!!!&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Tue, 19 Jun 2007 19:43:19 +0200</pubDate>
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 <title>Hoy, Júpiter, de Luis Landero</title>
 <link>http://www.fundacionruylopez.org/node/367</link>
 <description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://bp0.blogger.com/_11FWVQKnT_M/RnPm5QbqvyI/AAAAAAAAABw/kURztLvNOhQ/s1600-h/jupiter.jpg&quot;&gt;&lt;img alt=&quot;&quot; src=&quot;http://bp0.blogger.com/_11FWVQKnT_M/RnPm5QbqvyI/AAAAAAAAABw/kURztLvNOhQ/s200/jupiter.jpg&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;Que gran verdad es esa que&amp;nbsp;afirma que los artistas hacen y rehacen siempre la misma obra, (y no sólo los artistas; yo siempre hago, sin ningún arte, la misma rese&amp;ntilde;a) por más que varíen las formas, los detalles o las tramas. Algo que en el caso de &lt;strong&gt;Luis Landero&lt;/strong&gt; resulta especialmente evidente: desde &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Juegos de la edad tardía&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, su primer libro, las novelas del extreme&amp;ntilde;o han tenido siempre la pretensión de trazar el mapa de esa difusa región de la vida en la que realidad y ficción se confunden indisolubles; de delinear la cartografía fantástica de esa tierra en la que sue&amp;ntilde;o y vigilia son sólo nombres distintos de un mismo hecho. Pero además, a esta constancia temática, en &lt;strong&gt;Landero&lt;/strong&gt;&amp;nbsp;habría que a&amp;ntilde;adir ese gusto tan suyo por los personajes frágiles y marginales que no acaban de encajar en la realidad que les ha tocado vivir; unos personajes que invariablemente se refugian en el confort de un mundo imaginario creado a medida y que indefectiblemente termina por colisionar con el real, componiendo ese choque el aut&amp;eacute;ntico motor de sus historias. Y por supuesto, y es lo que realmente lo define y da a sus novelas ese sabor tan reconocible, están siempre revestidas por el colorido y la calidez de la que es posiblemente la mejor prosa del momento en &lt;strong&gt;Espa&amp;ntilde;a&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Tue, 19 Jun 2007 19:34:58 +0200</pubDate>
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